La gestión de TI se vuelve fiable cuando los roles, la disponibilidad, los tiempos de respuesta y las vías de escalación están definidos. Estructuramos la atención de modo que el soporte en el día a día no dependa del azar.
- Vías de respuesta y servicio coordinadas
- Soporte técnico con responsabilidad definida
- Priorización trazable para incidencias y cambios